Héctor Herrera: Del ‘hambre’ en Tampico, a campeón con el Madrid en Europa

Su paso en el 2011 por la Jaiba Brava dejó a la luz pública las carencias que vivió, desde falta de salarios, sitios con carencias para vivir, cuestión que queda como parte de la trayectoria del «HH».

JESÚS ALBERTO GARCÍATampico / 05.07.2019 15:58:00

El fichaje de Héctor Herrera por el Atlético de Madrid ha dado la vuelta al mundo; sin embargo, su llegada a la élite del futbol de España viene acompañado de algunos sinsabores, como los que vivió en la Jaiba Brava en el 2011.

El Tampico había perdido una final ante el Celeya en el Apertura «Independencia 2010», la cual obviamente generó tristeza en la afición hambrienta de triunfo, pero que, al ser un proyecto respaldado por el Grupo Pachuca, veía un rayo de esperanza.

Así fue como llegó a la «Clausura Revolución 2011», con nuevas esperanzas, nuevos bríos, ya que se contaba con jóvenes talentosos provenientes de la cantera del Club Pachuca, una de las más fructíferas de la Liga Mexicana. «Ya llegaron los refuerzos», mencionaban los representantes de los medios de comunicación desde los palcos maltratados del Estadio Tamaulipas, a los que se les caía el revoque y se le miraban las varillas.

A nivel de cancha gritaban «¡zorro!», y a lo lejos un joven delgado, ‘güero’ y de semblante serio, movía la pelota como si hubiera nacido con ella, daba pases casi sin ver, porque a sus compañeros los conocía a la perfección. Era Héctor Miguel Herrera.

Los entrenamientos iban bien, en la temporada el equipo marchó con rumbo y sumaba puntos y parecía enfilado a la liguilla; sin embargo, había zuzurros, filtraciones de jugadores que decían «no nos han pagado». Con esto, viejos fantasmas rondaban a un grupo de jóvenes con el talento necesario para jugar en Primera División.

Sin mayores problemas la ‘Jaiba Tuza’, como le llamaban al tener el respaldo del empresario Jesús Martínez, líder de Grupo Pachuca, calificó a la Liguilla al estar dentro de los cinco mejores equipos de la Segunda División Premier. Llegó la hora de definir la Liguilla de aquel torneo «Independencia 2011» y la directiva de la Jaiba Brava, que tenía en sus manos Lázaro Gallegos Domingo, recibió un aviso de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), que informaba que por los adeudos que tenía el Tampico habían decidido negarle la participación en la fase final. La noticia dejó helados a los futbolistas y jóvenes promesas, que entre ellas estaba «HH» , quienes después de eso hicieron públicas las carencias que vivieron, que iban desde falta de salarios, falta de sitios dignos dónde vivir y la oportunidad de competir y ascender por la vía deportiva. Ahí se frustraban sus sueños.

Al día siguiente del anuncio de la FMF el Grupo Pachuca solicitó a sus futbolistas, quienes sin pensarlo dos veces abordaron un autobús y se fueron a la ‘bella airosa’, no importaba regresar a las filiales, ya que al menos, tenían una luz de esperanza de debutar con el equipo de Hidalgo o irse a préstamo a un club más serio.

El fracaso con Tampico y las carencias calaron hondo en Herrera, ya que sentía que el fútbol que tanto amaba no era justo, y él quería algo mejor con su familia.

En diversas entrevistas realizadas al ex jugador del Porto, uno de los dos grandes de Portugal, reconoció que tras su paso por la Jaiba Brava estuvo a punto de retirarse del deporte de sus amores. Al final del día el carácter de «HH» logró que el fango de las divisiones inferiores del fútbol mexicano no le afectara tanto, logrando con tenacidad jugar en Europa, a un nivel competitivo y hoy, llegar a un referente del fútbol mundial como el atleti


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