Con el 2026 ya corriendo a todo lo que da, las expectativas en torno al mundo de la telefonía móvil no paran, y OnePlus sigue estando en la mira de muchos. La gama Nord se ha convertido desde hace tiempo en una de las recomendaciones de cajón cuando hablamos de los mejores celulares de gama media, y el OnePlus Nord 5 no fue la excepción. Aunque para ser honestos, el diseño del Nord 5 fue un pequeño paso atrás si lo comparamos con la emoción que provocó el Nord 4, sigue siendo uno de los mejores smartphones en su segmento. Con un precio muy tentador de alrededor de 399 libras o 449 euros, sorprende bastante lo mucho que ofrece por tu dinero, incluyendo la elegante capa OxygenOS, una carga súper rápida de 80W y una cámara para selfies de 50 MP que le saca los colores a varios teléfonos de gama alta.
Lo que se dice en los pasillos sobre el OnePlus Nord 6
Todo ese paquete nos muestra cuánto ha avanzado el sector de la gama media, pero es justamente esa la razón por la que hay tanto alboroto por su sucesor. Si nos guiamos por los primeros rumores, podríamos estar ante algo especial con el OnePlus Nord 6. Las filtraciones de certificaciones sugieren que este nuevo equipo podría llegar meses antes de su lanzamiento habitual en julio. Cuando un teléfono recibe la certificación para su venta, generalmente significa que el lanzamiento está a la vuelta de la esquina, cuestión de semanas.
Resulta que el Nord 6 ya recibió luz verde por parte de la TDRA en los Emiratos Árabes Unidos y el SIRIM en Malasia. Esto podría indicar que el Nord 6 está listo para un lanzamiento mucho más temprano de lo esperado, tal vez en los primeros meses de este 2026. Un movimiento así permitiría al Nord 6 adelantarse a gran parte de la competencia, rompiendo la ventana de lanzamiento habitual de la serie.
La escuela del rendimiento: Recordando al OnePlus 8T
Para entender hacia dónde va la marca, es vital echar un vistazo a su ADN y a cómo han manejado la experiencia de usuario en el pasado reciente. Un referente claro de esta filosofía es el OnePlus 8T, un equipo que llegó con la promesa de olvidarse de cargar el celular sin renunciar a la fluidez. En su momento, OnePlus dejó claro que no habría versión Pro para ese ciclo, centrando toda la atención en este modelo. Aunque técnicamente es el heredero directo del 7T, este dispositivo llegó manteniendo parte de esa esencia de gama alta de sus predecesores, los OnePlus 8 y 8 Pro, pero con novedades interesantes en sus características técnicas.
Al revisar la ficha técnica de este equipo, nos encontramos con un procesador Snapdragon 865 acompañado del módem X55 y una GPU Adreno 650, una combinación ganadora para su tiempo. En cuanto a memoria, las opciones de 8 o 12 GB de RAM LPDDR4 y almacenamiento UFS 3.0 de 128 o 256 GB aseguraban un desempeño sólido. Pero donde realmente brillaba era en su pantalla Fluid AMOLED de 6.55 pulgadas con tasa de refresco de 120 Hz, ofreciendo una experiencia visual sumamente suave con resolución FullHD+.
Diseño y construcción con identidad propia
El OnePlus 8T dejó algo muy claro a nivel estético: el azul celeste fue el color insignia de la marca en ese periodo. Esto logró crear cierta seña de identidad, siendo un color llamativo pero a la vez más discreto que otros degradados exagerados. Ese azul cielo se extiende por la parte trasera de cristal con un acabado brillante, contrastando con el mate del borde metálico. Aunque el acabado brillante podría preocupar por el tema de la limpieza, lo cierto es que resiste bastante bien las huellas dactilares, aunque hay que admitir que se resbala bastante.
Es un equipo bien construido, de tacto agradable y bonito, quizás con un estilo más juvenil o desenfadado que sus hermanos mayores. El agarre es cómodo, en parte gracias a que mantiene el peso por debajo de los 200 gramos (188 g para ser exactos) y un grosor de 8.4 mm, algo que se agradece en mano, muy en la línea de lo que vemos en la serie Nord.
Cámaras y autonomía: El equilibrio del hardware
En el apartado fotográfico, el módulo trasero apostó por una configuración cuádruple encabezada por un sensor principal Sony IMX586 de 48 MP con estabilización óptica y electrónica. Lo acompañaban un ultra gran angular de 16 MP con 123 grados de visión, un lente macro de 5 MP y un lente monocromo de 2 MP. Por el frente, los selfies quedaban a cargo de un sensor Sony IMX471 de 16 MP. Todo esto respaldado por una batería de 4,500 mAh con la tecnología Warp Charge 65, diseñada para esos usuarios que necesitan energía rápida para seguir el ritmo.
Esta combinación de historia y futuro nos muestra que OnePlus sigue buscando ese punto dulce entre rendimiento, diseño y precio, una estrategia que inició con modelos como el 8T y que esperamos ver perfeccionada con la inminente llegada del Nord 6.