Si estás buscando cambiar tus audífonos inalámbricos, el mercado actual ofrece oportunidades que rara vez se ven en el ecosistema de Apple. Para entender el nivel tecnológico que han alcanzado estos dispositivos, vale la pena mirar un momento hacia atrás y recordar las bases que sentó la generación anterior, para luego analizar por qué el modelo más reciente es hoy una compra casi obligada.
El parteaguas de la segunda generación
Tardaron casi tres años en llegar al mercado, pero su aparición marcó un estándar. Apple presentó los AirPods Pro de segunda generación durante el ya conocido evento ‘Far Out’. En aquella transmisión, que el mundo siguió en directo, los audífonos compartieron los reflectores con los lanzamientos del iPhone 14, su versión Plus y Pro, además de los Apple Watch Series 8, SE y la novedosa versión Ultra.
La estrategia de la compañía con ese modelo fue clara: llevar la cancelación de ruido al doble de su capacidad y mejorar el rendimiento de la batería, apoyándose en el procesador SiP basado en el chip H2 y conectividad Bluetooth 5.3. El diseño de los audífonos en sí, con un peso de 5.3 gramos y medidas de 3.09 x 2.18 x 2.4 centímetros, integró por primera vez controles táctiles. Esto significó dejar atrás la exclusividad de los comandos por presión, permitiendo a los usuarios subir o bajar el volumen deslizando el dedo sin tener que sacar el celular del bolsillo. Ofrecían resistencia al sudor y al agua con certificación IPX4, ecualización adaptativa y modo de sonido ambiente. En cuanto a la autonomía, presumían hasta 6 horas de reproducción de audio continuo y 4.5 horas de conversación por carga, lo que representaba un aumento del 33% respecto a su primera versión.
El estuche de carga también recibió atención detallada. Con un peso de 50.8 gramos y unas dimensiones de 4.52 x 6.06 x 2.17 centímetros, se hizo compatible con cargadores MagSafe, accesorios con certificación Qi y el clásico conector Lightning. Le añadieron un altavoz propio que, trabajando junto al chip U1 de localización precisa, emitía sonidos para ayudar a encontrarlo mediante la red de la marca, además de avisar sobre batería baja o confirmar el inicio de la carga. También incluyeron una discreta hendidura lateral para amarrar pequeñas correas y evitar perderlos.
La madurez tecnológica en los AirPods Pro 3
Todo ese desarrollo nos trae al escenario actual. Sin importar si eres un fanático acérrimo de Apple o simplemente un usuario de iPhone buscando la mejor experiencia de audio, los AirPods Pro 3 se posicionan como una de las opciones más sólidas del momento. El principal obstáculo con esta marca suele ser la falta de rebajas, pero esa barrera acaba de romperse.
Actualmente, estos audífonos están disponibles en Amazon por 189 libras esterlinas. Este costo pulveriza su récord histórico anterior de 197 libras y representa un ahorro del 14% si lo comparamos con las 219 libras que costaban originalmente en enero. Definitivamente es el momento ideal para jubilar esa primera generación de AirPods Pro que todavía guardas en un cajón.
Audio premium y nuevas funciones de salud
Las mejoras técnicas justifican por completo la actualización. Su sistema de cancelación de ruido bloquea una gran cantidad de frecuencias medias y bajas del exterior, respaldado por micrófonos de ruido ultra bajo y almohadillas que ahora integran espuma. Vienen en cinco tamaños diferentes, garantizando un ajuste en el oído que logra mitigar con mucha eficacia hasta los ruidos fuertes y repentinos del entorno.
El sonido da un salto de calidad gracias a una arquitectura acústica multipuerto totalmente rediseñada. Este sistema controla el flujo del aire con mayor exactitud, entregando bajos más potentes y un escenario sonoro mucho más amplio. Al probarlos, se nota rápidamente que suenan más claros, dinámicos y espaciosos. El balance de los tonos está tan bien ajustado que ninguna frecuencia resalta de manera incómoda, manteniendo vivos los detalles sutiles de la música.
El rendimiento energético también creció. Tienes 8 horas de batería con la cancelación activa encendida, sumando un total de 24 horas de autonomía si aprovechas el estuche inalámbrico. Para rematar, conservan herramientas bastante prácticas como el modo de conversación y los controles mediante gestos con la cabeza, pero agregan novedades que cambian las reglas del juego: una protección superior contra el agua con certificación IP57 y un sensor de ritmo cardíaco que los convierte en una herramienta integral para el día a día.